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viernes, 23 de abril de 2010

Akí hay un Maco policial


Por Genris García/vigilanteinformativo
Pavel-Ricardo-Castellanos-BSANTO DOMINGO.- Una patrulla de la Policía dominicana mató este lunes a Pavel Ricardo Castellanos Batista, quien en principio fue identificado por los agentes como Ñoño. Su muerte se produjo en uno de los desacreditados “intercambios de disparos” que siempre protagonizan los policías.
Lo mataron en la habitación 66 de la cabaña Akí, en la autopista de San Isidro, a las 7:40 de la mañana.
La Policía no supo decir la edad que tenía a quien ellos identificaron como Ñoño, pero todavía el cuerpo estaba caliente, cuando ya la institución estaba implicándolo en al menos 17 asesinatos.
El informe policial indica que murió en las “inmediaciones” de la cabaña Akí, aunque este fue ejecutado en la habitación dónde incluso cenó esa noche.
En la escena del crimen no se notan impactos de balas en las paredes, tampoco en la puerta de madera, de adentro hacia afuera, en caso de que Ñoño disparara contra los agentes.
Todo indica que la Policía mató al supuesto delincuente en un rincón del baño, donde se observa una gran mancha de sangre.
Ñoño no disparó, ni la Policía lo afirma.
¿Entonces, porque lo mataron?
¿Cómo si Ñoño era tan guapo, y andaba con una pistola y una caja de tiros, y dos fue abatido sin tirar un tiro?
AKI-sangre-de-8¿Un hombre como este, sabiéndose perseguido, a vida o muerte, iba a dejar que lo asesinaran a mansalva, teniendo una gran capacidad de combate, municiones, bien atrincherado, y con el valor que le falta a muchos policías?
También asegura la Policía que Castellanos Batista falleció mientras era trasladado al Hospital Darío Contreras, a consecuencia de las heridas de bala ocasionadas por los agentes policiales actuantes. En el centro asistencial nadie tiene constancia de que Ñoño fuera llevado vivo o muerto.
Dicen que le ocuparon una pistola marca Taurus, “de numeración limada”, una caja de municiones, con dos cargadores para pistola, uno de 30 tiros, otro de 17, así como una llave T, la cual utilizaba para robar vehículos.
Analicemos este párrafo: la pistola con la numeración limada me recuerda la granada que le ponían a todos los revolucionarios en los 12 años de Balaguer. No es verdad que un “delincuente” que se traslada en una motocicleta, como la incautada por la Policía en la habitación dónde lo mató, va a llevar “una caja de municiones”. Los tigres compran tiros al granel y muchas veces rellenados.
La Policía dice que le encontró una llave “T” para abrir carros, y el vocero de la institución, habló de que tenía varios sometimientos por esa práctica. El ladrón de vehículos actúa con mucha inteligencia, nunca con violencia, ni porta armas.
Sin embargo, el boletín escrito enviado a los medios asegura que estaba implicado en por lo menos 17 asesinatos, registrados en Santiago, Villa Altagracia,
“La participación de Ñoño en múltiples asesinatos y atracos a mano armada quedó evidenciada al comparar los casquillos de la pistola que se le ocupó con otros recolectados en distintas escenas de crímenes y delitos”, y de inmediato pasó a señalar un rosario de crímenes que estaban pendientes de solución.
Para que nadie salga en su defensa, le endosaron la muerte de tres policías.
Su localización no fue fruto de una labor de “inteligencia”, más bien de la casualidad que da penetrar a varios moteles y obligar a los parroquianos a salir, incluso desnudos de sus habitaciones.
En principio nos dijeron que lo estaban buscando, pero luego nos dimos cuentas que estaban allanando moteles por todas partes.
¿Cómo me justifica la Policía que en menos de dos o tres horas tenían los resultados de las pruebas de balísticas del arma que alegadamente le encontraron a Castellanos Batista?
¿Cómo en tan poco tiempo la compararon con 17 asesinatos?
¡Está tan moderna la Policía dominicana!
¿Cómo le creo a la misma Policía que me ha mentido antes?
?Cómo los periodistas repiten una versión que sólo pensarla permite saber que hay un maco?
A ese muchacho, a quien no conocía, ni había escuchado hablar de él, ni del apodo que le pusieron, lo mataron dos veces. Física y moralmente.
Me gustaría que la próxima vez se tomen más tiempo para dar a conocer el prontuario, no tan rápido.

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